Jerusalén, donde empieza el Giro este viernes, homenajea al mítico Bartali, que usaba su bici para llevar documentos a los judíos
Durante sus largas salidas a pedalear por carreteras secundarias, hacía de enlace y transportaba documentos y dinero que salvaron de la cámara de gas a muchos de sus compatriotas de origen judío. En vida, disfrutó del reconocimiento por sus logros deportivos pero no sería hasta 2010, una década después de su muerte, cuando comenzaron a conocerse sus peripecias para salvar la vida de los judíos italianos. Una ola de homenajes que culminó este miércoles al ser nombrado en Jerusalén Ciudadano Honorífico de Israel, justo dos días antes de que en la ciudad comience el Giro de Italia.
Escondía fotografías, pasaportes, dinero en su preciada bicicleta, generalmente bajo el asiento, y los entregaba a otra persona que, como él, operaba en la clandestinidad. De este modo facilitó la salida de Italia de los judíos facilitándoles nuevos documentos.